La habitación en la que estuve está justita. Se ve un cierto degaste en la ducha, grifería y otros, y por el precio que se paga está, como digo, justita.
En la recepción hubo un problema con las cerraduras automáticas de las puertas y tuve que esperar media hora antes de hacer el check-in.
Observé cierta obsesión y desconfianza en la idea de querer que pagues todo por adelantado; no hablo del precio de la habitación, que ya estaba pagada, pero sí el parking y la tasa turística. No sé si es cultura local, empresarial, o qué. Pero esa presión a alguien como yo me ofende.