Excelente experiencia en este hotel en Guanajuato.
Las vistas son simplemente espectaculares: desde el hotel se puede disfrutar de panorámicas increíbles de la ciudad, especialmente al atardecer. Es un lugar perfecto para relajarse y disfrutar del entorno.
El personal merece una mención especial: siempre amable, atento y dispuesto a ayudar en todo momento. Se nota un verdadero interés por el bienestar de los huéspedes.
La limpieza es impecable, todo se mantiene en perfectas condiciones, lo cual hace la estancia aún más cómoda.
Los desayunos son muy ricos y a un precio accesible, una excelente opción para empezar el día sin necesidad de salir.
Viajamos con un perro de asistencia y no tuvimos ningún problema, lo cual se agradece mucho y demuestra profesionalismo y respeto.
El único punto a considerar es el estacionamiento, que puede parecer un poco complicado o incluso algo riesgoso al principio, pero con un poco de experiencia se puede manejar sin problema.
En general, una experiencia muy positiva. Sin duda volveríamos y lo recomendamos ampliamente.