Ya conocia este hotel desde hace años, pero me decepcioné al ver que no le han dado mantenimiento. Las camas terriblemente incómodas (incluyendo el colchón, la mala calidad de las almohadas y sábanas), el servicio bastante deficiente, pedimos que nos apoyaran con prender la chimenea en ambas noches que nos hospedamos y no nos apoyaron, ni con los insumos para hacerlo nosotros, entre otras cosas. La noche es muy cara para lo que se ofrece, casi $2000 mxn por noche, pero la calidad de las camas y el servicio no lo ameritan. El resto del hotel es lindo, muy verde, lleno de pajaritos, el desayuno delicioso.