No lo recomiendo. Había un grupo de jóvenes adolescentes, al parecer, pertenecientes a un equipo deportivo, que golpeaba en las habitaciones, o cuida la nuestra, queriendo abrirla, hacían ruido extremo y no dejaban dormir. Afectó a muchos huéspedes y, además de la escasa formación y cultura de los “deportistas”, el hotel no garantizó la seguridad de las habitaciones ni la calidad del descanso. Pésimo. No ponían toallas, pedíamos y nunca llegaban. En general bastante mal servicio y atención.