El hotel muy correcto, el personal amable, la cama muy cómoda, desayuno rico y variado, buena situación al lado de la playa, se puede caminar hasta Sopot, unos 45 minutos.
La piscina no es muy grande.
Admiten perros.
Me parece caro el parking del hotel. En verano todas las calles colindantes son de pago, pero desde el otoño se puede aparcar sin problema fuera.