El hotel está frente a la playa , las instalaciones son muy buenas , las habitaciones muy espaciosas y con adecuada insonorización. La piscina es pequeña pero agradable , ambiente familiar. Las amenidades mucho que desear , el mini bar vacío , no hay servicio en la piscina ni habitación , al menos nadie se acercó a ofrecernos nada . El personal cero amable , mal encarado y muy poco servicial , en especial el
Joven que está por las mañanas , todo lo hace de mala gana , si no le gusta su trabajo que renuncie , los huéspedes no tenemos porque soportar sus malos modos y su cero toque de hospitalidad .