El proceso de Check-in fue lento por fallas del sistema y aunque llegamos después de las 15:00 horas, tuvimos que regresar más tarde para completar el proceso.
Las habitaciones en general están bien y limpias, aunque ya deterioradas por el tiempo y la falta de mantenimiento.
Algo importante es que ningún día atinaron a dejarnos las toallas correctas y había que estar hablando para resurtir toallas frescas,que por cierto ya están muy maltratadas en general y algunas hasta deshilachadas.
El desayuno bufet es entre regular y bueno, aunque suficiente por el precio, que no es barato. El servicio en el restaurante muy bueno.
Las instalaciones en general se percibe antiguas, de los años 60's con algunas deficiencias por mantenimiento, pero la disposición del hotel es agradable con jardines y varias albercas que hacen agradable la estancia.
En general, con un poco de inversión y ganas de levantar el prestigio de la marca en Guadalajara, el hotel tiene potencial.
Eso si, el precio por noche muy bueno adquiriendo en alguna plataforma como Hotels.com