Es un departamento de lujo, con muebles de diseño y bien ubicado. Pero no lo catalogaría como un hotel enfocado a la atención y servicio; a pesar que no puedo quejarme del desempeño de las personas de limpieza y restaurante, la atención no era excepcional, tampoco por las personas en recepción. La habitación no incluía ni un café de cortesía, todo tenía costo extra y no es por el costo de la cápsula, pero no es habitual en ningún hotel de lujo este tipo de descortesías. Un día a media noche, nos despertaron ruidos exagerados de construcción por una hora y a pesar de que nos quejamos y mandamos grabaciones del ruido, no ofrecieron ni una disculpa, ni resolverlo y mucho menos una compensación.