Desde el primer momento, la comunicación con Wonderful Italy fue mala. El proceso de check-in no es nada ágil, no respondían los mensajes y hasta última hora que tuve que llamar a un teléfono, no sabíamos que hacer a la llegada. Necesarias 4 llaves para entrar al piso, y solo una copia, una de ellas para acceder a un ascensor que además era minisculo. Viajando con dos niños y un carrito esto se hace especialmente complicado. Una vez en el alojamiento, un calor insoportable, 30 grados de continuo a pesar de tener dos ventiladores encendidos a todas horas. Llegamos y ni el wifi ni la TV funcionaban, avisamos y nos dijeron que al ser fin de semana iría ya alguien el lunes, nadie llegó ni nos dijeron nada más a pesar de los mensajes donde dimos parte de más inconvenientes: la ducha era imposible de regular, no estaba bien aislada y salía el agua y justo al lado la lavadora. Ducha lavadora no funcionaba correctamente, no centrífugaba ni lavaba bien. El sofá cama parecía de vertedero y el colchón era difícil dormir en él. Definitivamente un alojamiento que nunca recomendaría, mucho menos a familias con niños pequeños, para nosotros no ha sido una estancia nada agradable y la comunicación con el alojamiento ha dejado mucho que desear. Después de no contestar a los incidencias, me mandan el típico mensaje de despedida que esperaban q todo bien, para rematar