Lo mejor de todo es el personal. Súper amables y atentos. No puedo decir nada malo de ninguno, empezando por recepción, animadores, los del bar, tanto interior como el de la piscina, los responsables del comedor, cocineros, camareros y camareras y acabando por las mujeres de la limpieza y los de mantenimiento. Todos y todas muy amables.