10/10 Exceptional
Jan 2, 2026
Este lugar es pura magia. Desde que lo descubrí, supe que aquí debía pasar el fin de año con mi familia. Despertar con el amanecer en la cara, desde la habitación más grande, fue un regalo. Desayunar con unas vistas casi celestiales, ya sea desde la cocina o la terraza, no tiene comparación. Éric y Natali nos brindaron una atención familiar exquisita. La cena de raclette de fin de año fue memorable. Pero el desayuno… ¡una joya! No es cantidad de buffet, es calidad: yogur griego, granola y mermeladas caseras, miel propia, croissants perfectos, pan, zumo de sus naranjos. Sencillamente sin palabras. Nuestra habitación, con techos altos, cama amplia y vistas al amanecer y atardecer, era sublime. Este lugar te enamora por completo. 10 estrellas. Volver es inevitable.
Gabriel
Gabriel, 2-night trip


















