Me he hospedado en 3 ocasiones. Las habitaciones son muy amplias, cómodas y limpias, lo único es que por las mañanas se escucha la música demasiado fuerte del gimnasio de junto y hace mucho calor porque el sol da directo, a pesar del aire acondicionado. El personal de recepción es muy amable, sin embargo la señorita que sirve el desayuno, tiene una actitud pésima, cero amable, considero que sino está a gusto con su trabajo o tiene un mal día, no debería desquitarse con los comensales.