El desayuno era contundente como si fuera un almuerzo, en ese sentido la costumbre nuestra es tomar un te o café, un jugo, huevo y pan. No me fue posible encontrar el té. En caso de jugo había vitamina o naranja solamente.
Con esto no quiero decir que era un mal desayuno, sólo que los enfasis eran distintos a nosotros.