El Hotel HulKu es un hotel que claramente se ha quedado en el tiempo. Las instalaciones, especialmente las habitaciones, necesitan remodelación urgente. Las puertas son antiguas, con cerraduras viejas, y el baño presenta el mismo problema: regaderas y sanitario deteriorados, además de olores constantes a drenaje.
Otro punto negativo es el ruido, sobre todo en el área del restaurante, ya que desde aproximadamente las 6:00 a.m. comienzan a preparar los alimentos y se escuchan golpes fuertes, arrastre de muebles y bastante movimiento, lo que dificulta el descanso.
Como aspectos positivos, el hotel se encuentra en una buena ubicación, cerca de la playa y del transporte público. El personal es amable y atento, y las camas resultan cómodas.