Nos alojamos dos noches y la experiencia fue muy buena.
La habitación era muy amplia, con un baño grande, muchísimo espacio de armario y una pequeña zona de salita con un sofá muy cómodo. La terraza también era enorme y, para nosotros, uno de los mejores rincones de la habitación. Tenía una zona con mesa y un banquito tipo sofá y, al otro lado, dos pufs tipo tumbona con cojines que se adaptaban al cuerpo, una mesita y sombrilla, todo con vistas al mar. Una maravilla para sentarse un rato a descansar.
Otro de los puntos que más nos gustó fue el desayuno. Hay una parte de buffet y después puedes pedir platos de huevos a la carta, que estaban riquísimos. La zona de desayunos además es una terraza abierta, con espacios de sol y de sombra y unas vistas preciosas al mar. Un auténtico espectáculo empezar así la mañana. Las dos chicas que nos atendieron durante los desayunos fueron además encantadoras.
Otro detalle que nos pareció especialmente cómodo es que, aunque el check-out es a las 11:00, en la planta de abajo tienen una zona con baños y ducha que puedes seguir utilizando. Nosotros no teníamos el ferry hasta las 15:30, así que pudimos aprovechar la mañana en la playa, volver al hotel, darnos una ducha rápida y después marcharnos directamente al puerto. Nos pareció un servicio súper práctico.
Muy buena opción para alojarse en Folegandros y especialmente si buscas estar cerca del mar.
(Tienen servicio de traslado ida y vuelta al puerto incluido en el pago de la estancia).